La Corte Constitucional de Ecuador considera factible una reforma para suprimir el fondo soberano de los partidos

La Corte Constitucional de Ecuador aprobó la propuesta del presidente Daniel Noboa de abolir el financiamiento público de las organizaciones políticas y la propaganda electoral mediante una reforma parcial de la constitución. Esta decisión, anunciada oficialmente el miércoles, representa un paso significativo en la agenda política del presidente, pero no tendrá impacto en las elecciones presidenciales de febrero de 2025, en las que Noboa busca un nuevo mandato.

La resolución, adoptada por el tribunal por mayoría, afirma que la propuesta del gobierno no viola los procedimientos de reforma constitucional y no restringe derechos o garantías fundamentales. Según el comunicado, la iniciativa ejecutiva “respeta los límites establecidos para el proceso de reforma parcial”, que deberá ser debatida y aprobada por la Asamblea Nacional.

El Presidente presentó formalmente esta propuesta en septiembre, pidiendo enmiendas a los artículos 110 y 115 de la Constitución. Estas disposiciones garantizan actualmente que los partidos políticos reciban financiación estatal y que el Estado financie de manera justa la publicidad de las propuestas electorales en los medios de comunicación.

Un proceso legislativo y un referéndum son los próximos pasos

Con la aprobación del Tribunal Constitucional, el gobierno anunció que enviaría “inmediatamente” el proyecto de reforma a la Asamblea Nacional. Un comunicado del ministro de gobierno instó a los legisladores a tratar la propuesta con la urgencia que merece el caso. Según el ejecutivo, el principal objetivo de la reforma es «prevenir el mal uso de los recursos públicos» y garantizar una mayor transparencia en el proceso electoral.

Una vez en la Asamblea, el proyecto deberá pasar por dos debates plenarios, con un intervalo mínimo de 90 días entre ellos. Para ser adoptado, requiere el apoyo de al menos 92 de 137 legisladores. La reforma será luego sujeta a un referéndum nacional, que tendrá lugar 45 días después de su aprobación en el Parlamento.

Sin embargo, debido a los plazos establecidos, la implementación de esta reforma no será posible para las elecciones parlamentarias de 2025. Si el proyecto supera todos los pasos legislativos y el referéndum, su implementación se pospondrá hasta las elecciones presidenciales de 2029.

Lo que proponen las enmiendas constitucionales

La Constitución, en vigor desde 2008, establece en su artículo 110 que los partidos políticos reciben financiación estatal, que está sujeta a control. Asimismo, el artículo 115 estipula que el Estado garantizará, a través de los medios de comunicación, un apoyo electoral igualitario a todos los candidatos, con el objetivo de promover el debate y la difusión de propuestas programáticas.

Actualmente, la financiación pública de la propaganda electoral no proviene directamente de los partidos políticos. En cambio, el Consejo Nacional Electoral (CNE) transfiere recursos directamente a los medios de comunicación que transmiten los anuncios de los candidatos, asegurando que el dinero no sea administrado por organizaciones políticas. Para acceder a estos fondos, los partidos deben cumplir una serie de requisitos legales, como tener un número mínimo de miembros, mantener representación en todo el país o recibir al menos el 4% de los votos en dos elecciones consecutivas.

El proyecto de Noboa propone abolir este sistema de financiamiento público tanto para los partidos políticos como para la propaganda electoral, argumentando que estos recursos podrían utilizarse de manera más eficiente en otras áreas prioritarias del país. Según el presidente, esta medida tiene como objetivo garantizar una gestión más transparente de los recursos públicos y prevenir posibles abusos por parte de los actores políticos.

Un contexto político caracterizado por tensiones y desafíos

Daniel Noboa, empresario y político de 36 años, llegó a la presidencia en 2023 tras ganar unas elecciones extraordinarias convocadas después de que su antecesor Guillermo Lasso disolviera la Asamblea Nacional en medio de una crisis política. Ahora Noboa quiere consolidar su ventaja en las elecciones ordinarias de 2025, donde se enfrentará a otros 15 candidatos para un mandato completo de cuatro años como presidente.

El financiamiento estatal de las campañas electorales es un tema recurrente en el debate político de Ecuador. Para las elecciones de 2025, el Consejo Nacional Electoral (CNE) ha destinado un total de $13,76 millones para la propaganda de los candidatos presidenciales y sus fórmulas vicepresidenciales. Esta cantidad representa una parte importante del presupuesto electoral del país y su abolición podría cambiar significativamente la forma en que se llevan a cabo las campañas electorales en el futuro.

El impacto de la reforma en el panorama político

La propuesta de Noboa, aunque controvertida, refleja la intención de reducir el gasto público para financiar la política electoral, un tema que está dividiendo opiniones tanto en el ámbito político como entre los ciudadanos. Por un lado, los defensores de la reforma argumentan que el sistema actual puede ser vulnerable a abusos y que los recursos podrían destinarse a las necesidades más apremiantes del país. Por otro lado, los críticos advierten que la pérdida de financiación estatal podría beneficiar a candidatos con mayores recursos privados, dificultando la participación de fuerzas políticas más pequeñas o independientes.

Además, la reforma plantea dudas sobre cómo se debe garantizar la justicia en las campañas electorales sin financiación pública. Actualmente, el sistema pretende nivelar el campo de juego para que todos los candidatos puedan difundir sus propuestas, independientemente de su capacidad económica. Sin este mecanismo, algunos temen que las elecciones se vuelvan menos inclusivas y estén más influenciadas por recursos privados.

Un desafío para la Asamblea Nacional y la ciudadanía

La aprobación de esta reforma dependerá en gran medida de la capacidad del gobierno para alcanzar un consenso en la Asamblea Nacional, donde necesitará el apoyo de una mayoría calificada para hacer avanzar el proceso. Además, el referéndum será un momento crucial para medir el apoyo de los ciudadanos a esta iniciativa, que podría marcar un giro importante en la política electoral del país.

Mientras tanto, el Presidente Noboa enfrenta el desafío de mantener su agenda política mientras lucha por la reelección en un ambiente electoral competitivo. Con 15 candidatos en carrera, el presidente debe demostrar su capacidad para liderar el país en un entorno de alta fragmentación política y crecientes demandas sociales.

En resumen, la propuesta de eliminar el financiamiento estatal de los partidos políticos y la propaganda electoral representa un intento ambicioso de reformar el sistema político de Ecuador. Sin embargo, su éxito dependerá no sólo de los procesos legislativos y electorales, sino también del apoyo que pueda generar entre los ciudadanos, quienes tendrán la última palabra en el referéndum sobre el futuro de esta iniciativa.

By Andrea Pheels